Hacer lo que hacen los ricos es fácil.
Una de las razones por las que hay tantas personas ricas que no tuvieron un buen desempeño en la escuela es porque la parte por hacer" de convertirse en rico es sencilla. Usted no tiene que acudir a la escuela para volverse rico. La parte "por hacer" de volverse rico definitivamente no es ciencia avanzada.
Existe un libro clásico que siempre recomiendo: Think and Grow Rich (piense y vuélvase rico), de Napolean Hill. Yo leí ese libro en mi juventud e influyó en gran medida la dirección de mi vida. De hecho, fue mi padre rico quien me recomendó que leyera ese libro y otros similares.
Existe una buena razón por la que el libro se titula Piense y vuélvase rico, y no Trabaje duro y vuélvase rico, o bien Consiga un empleo y vuélvase rico. El hecho es que las personas que trabajan más duro no terminan siendo ricas. Si usted quiere ser rico, necesita "pensar". Pensar de manera independiente, en vez de seguir a la multitud.
CÓMO ME VUELVO RICO?
En mi opinión, un gran activo de los ricos es que piensan de manera diferente a todos los demás.
Si usted hace lo que todos los demás hacen, usted terminará teniendo lo que todos los demás tienen. Y para la mayoría de la gente, lo que tienen son años de trabajo duro, impuestos injustos y una deuda de toda la vida.
Cuando alguien me pregunta lo que tiene que hacer para transitar del lado izquierdo del Cuadrante al lado derecho, mi respuesta es: "No es lo que usted tiene que 'hacer' lo que necesita cambiar. Es primero cómo 'piensa' usted lo que necesita cambiar. En otras palabras, es quién tiene usted que 'ser', con el fin de "hacer" lo que necesita hacerse."
Quiere usted ser la clase de persona que piensa que comprar cuatro casas verdes y cambiarlas por un hotel rojo es fácil?
O quiere usted ser la clase de persona que piensa que comprar cuatro casas verdes e intercambiarlas por un hotel rojo es difícil?
Hace algunos años yo me encontraba en una clase sobre fijación de metas. Estábamos a mediados de la década de los setenta y yo no podía creer que estaba gastando 150 dólares en un sábado y domingo bellísimos para aprender cómo fijar metas. Hubiera preferido ir a deslizarme sobre las olas. En vez de ello yo estaba pagándole a alguien para que me ense?ara a fijar metas. Estuve muy cerca de retirarme varias veces, pero lo que aprendí de esa clase me ha ayudado a lograr lo que yo deseaba en la vida.
